Paul Williams dejaba su flanco derecho al descubierto y Sergio Maravilla Martínez ya le había propinado un par de ganchos con su potente zurda. Williams no acusó recibo y apenas pasado el primer del segundo asalto se comió este roscazo que lo mandó duro a la lona. No se paró más, no hizo falta que el árbitro le contara. Era el knockout del año.
Mis amigos me escuchan hace un par de semanas anunciando la pelea. Espero que hayan seguido el consejo de verla, fue la pelea del año.